Escribe cuánto te entra y en qué se te va. El tablero hace las cuentas y te dice, en palabras simples, qué está bien y qué puedes mejorar.
Tu sueldo y cualquier dinero extra. Elige cada cuánto lo recibes.
Pon cantidades aproximadas. Si no sabes, revisa tu estado de cuenta o tus apps de pago.
¿Cuánto dinero tienes guardado hoy para emergencias? Solo lo que podrías sacar rápido.
Toca cada una para ver qué significa.
Lo que tienes que pagar sí o sí para vivir: casa, comida, transporte, servicios y los pagos mínimos de tus deudas.
Lo que te hace la vida más agradable pero podrías dejar un mes: salidas, streaming, ropa que no necesitas, antojos.
Ahorrar es guardar dinero. Invertir es ponerlo a trabajar para que crezca, por ejemplo en CETES. Los dos van en este grupo porque son dinero para tu “yo” del futuro.
Dinero separado solo para imprevistos: perder el trabajo, una enfermedad, una reparación. Debe estar disponible rápido y no se usa para gustos.
Una forma fácil de repartir tu ingreso: hasta 50 % para lo necesario, hasta 30 % para gustos y al menos 20 % para ahorro. Si hoy no te alcanza, empieza con menos y ve subiendo.
Si cobras cada quincena, el tablero lo multiplica por 2 para sacar el mes. Si cobras cada semana, lo multiplica por 4.33, que son las semanas que tiene un mes en promedio.